9/20/2009

Depresión post parto


Depresión post parto


vie jun 19 09:23

Pensaríamos que la llegada de un bebé es una inyección de felicidad y dicha pura, pero no siempre sucede así. Hay casos en los que ni esa pequeña criatura puede sacar a una madre de la depresión en la que de repente se ve hundida. ¿Qué ha pasado?
Se sabe que una de cada diez mujeres la sufrirá al menos en
uno de sus partos. No tiene que ver con el amor hacia su bebé sino cómo se siente la madre después de que éste haya nacido. La invaden sentimientos de angustia y miedo, siente rechazo hacia el bebé y después remordimiento. Una profunda tristeza es a veces el único síntoma.
Un hijo, en la gran mayoría de los casos, es un suceso lleno de felicidad y esperanza. Y aunque en ocasiones podría ser parte de un evento no deseado, esa no es la razón de la llamada depresión post parto. Incluso mujeres que durante los nueve meses de espera y cuidados estaban ilusionadas y con grandes expectativas, que paren un bebé sano y sin inconvenientes, pueden sentirse tan tristes que no saben cómo comportarse con él.
Existe el llamado “
maternity blues”, que es parte del desajuste hormonal y la toma de conciencia ante la nueva situación. Se puede sentir tristeza, miedo o fatiga. Estar incómoda con los cambios que sufre el cuerpo. Todo eso durará pocos días.
En cambio, en la depresión post parto los síntomas más frecuentes son: una gran tristeza la mayor parte del tiempo, ansiedad o irritabilidad excesivas. Indiferencia y falta de interés hacia la pareja. Le asusta quedarse sola con el bebé.
Alteraciones del sueño. Sentimientos encontrados y remordimientos. Si no es atendida a tiempo y con responsabilidad puede prolongarse durante meses e incluso ser el desencadenante de una crisis familiar o de pareja.
Aunque existen muchos estudios al respecto, los resultados aún no son concluyentes. De acuerdo con algunos especialistas hay factores predominantes que detectados a tiempo pueden ayudar a prevenir el problema en algunos casos.
1. Antecedentes de depresión o ansiedad por parte de la madre o de algún familiar.
2. Expectativas irreales o inmaduras respecto al bebé y su nacimiento.
3. Una relación de pareja inestable.
4. Consumo de drogas o alcohol.
5.
Acontecimientos adversos como pérdida de algún ser amado, problemas económicos, accidentes.
Desafortunadamente hay mujeres que pueden sufrirla sin que exista razón aparente. Y es aquí donde una gran fuerza de voluntad, mucho apoyo por parte de la pareja y la familia, y la ayuda profesional serán determinantes. Muchas mujeres la han sufrido en silencio y es totalmente injusto para ellas y para el bebé, quien merece toda la atención y el amor desde el primer día de su nacimiento.
Por Reyna Arenas